martes, 6 de abril de 2010

MUJER MULTITASKING = ¿MUJER MARAVILLA?


Continuando con mi análisis laboral-personal retomo uno de los términos
mencionados la semana anterior: multitasking (capacidad de hacer varias cosas simultáneamente).
Lo único que tiene de nuevo el multitasking es la palabra, ya que las mujeres lo hacemos desde tiempos inmemoriales, no es una novedad.
Y no hice aún diferencia entre quienes son madres o no… porque en primera instancia no hay diferencia: todas somos mujeres. Así que agruparé a todas para que sea más sencillo. (qué peligro..!)
En lo laboral una situación perfectamente reconocible de multitasking: estoy anotando un pedido de mi jefe mientras sujeto el auricular del teléfono entre la oreja y el hombro izquierdo tratando de seguir una conversación coherente con un proveedor, leo al mismo tiempo en la pantalla de la pc los últimos correos recibidos, además de responderle en voz alta a mi jefe que tomé nota de todo y bien, saludo cordialmente al cliente que acaba de entrar a la recepción y le digo al proveedor que todo estará en tiempo y forma cuando llegue el pedido. Seguramente me olvidé de decir que el celular estará sonando con alguna llamada o mensaje, obvio, pero no creo que pueda atenderlo en este segundo.
Llevado esto a la vida cotidiana, y como madre, puedo hacer rápidamente un paralelo con una de tantas situaciones que vivo a diario: 20.30 hs hace poco menos de media hora regresé de la oficina, creo que ya tengo definido qué voy a cocinar, inicio el programa del lavarropas (llovió 3 días seguidos y la ropa me persigue por la casa), voy hacia el baño para controlar que haya quedado en condiciones al finalizar el turno de “duchas”, sostengo el auricular del teléfono entre el hombro y la oreja mientras escucho a la madre de un compañero de mi hijo que me da las quejas de una profesora que tiene “entre ojos” a su hijo, muevo las pupilas y arqueo las cejas como desencajada a ver si alguno de mis hijos se da cuenta de que mi celular está sonando y me es humanamente imposible atenderlo en este instante….. (aunque me llamen “del más allá”).
Así que a esta altura del relato mis queridas, además de los ejemplos propios en los que ya puedan haberse reconocido o los que puedan relatar para engrosar una interminable lista de desahogos, queda más que claro que una mujer es pura y esencialmente “multitasking”, no hay opción, así que no me vengan con tanto firulete a la hora de pedirnos que hagamos algo en los somos simplemente PROFESIONALES, o hay alguna duda?

martes, 30 de marzo de 2010

CÓMO SER UNA MUJER PERFECTA (¿Y HUMANA?)

Como secretaria/asistente de raza, o sea, de las de antes, he tenido que desarrollar de manera temprana y en otros casos agudizar algunos sentidos y capacidades (físicas y cerebrales).
Cualquiera que lea esto pensará inmediatamente:-qué bueno!=ventaja
Alguien que sabe y mucho ha resumido en una oportunidad que para ser una secretaria/asistente exitosa debo: 1- convertirme en una persona socialmente agradable, 2- estar a donde está la gente, 3- contactarme, 4- dar para recibir…. Estos son algunos de los consejos que Connie Eastman, directora de recursos humanos y capacitación dio en un Congreso Global para Asistentes Profesionales. También dice que el mercado corporativo pide más: multitasking (la capacidad de hacer varias cosas simultáneamente), y networking (trabajar en red). A esto debemos sumarle un tema “importantísimo”: imagen. Palabra clave: corporativa. La imagen personal es excluyente, las empresas quieren chicas monas, arregladas, bien vestidas. Una secretaria sobrevestida es tan malo como una secretaria mal vestida.
Bien, si todavía he logrado captar tu atención aún no viene lo peor: cuando comencé en esta función era joven, viuda y estanciera…..perdón, era joven, sin compromisos de pareja ni hijos por lo que era sencillo cumplir con todos los requisitos, es más, nunca los tuve como prioridades, sino más bien me interesaba en la capacitación, el resto fluía.
A medida que los años fueron pasando y soy una de las tantísimas “mujer de las 4 décadas” (como dice el amigo Arjona), superé hace tiempo una separación y sobrevivo a dos hijos adolescentes, todo lo expuesto de manera tan prolija y deseable en el comienzo se vuelve casi una utopía.
La competencia es feroz, la estética cada vez más avanzada nos bombardea con cientos de tratamientos de última generación, la moda marca tendencia día a día, los eventos sociales al igual que las redes se actualizan constantemente, la tecnología nos propone nuevas herramientas para facilitar (no siempre) trabajo y comunicación y finalmente llegamos a la familia….. ¿¿¿¡¡¡qué familia!!!???
¿Es compatible trabajo y familia? Los hombres de hoy son muchas veces reticentes a la independencia laboral/económica que una pueda desarrollar (sin entrar en detalles, claro, porque cuando de hombres se trata el tema es inagotable). Los hijos, nuestros hijos, llamados de la generación “Y”, o sea, hijos de la generación “X” (nosotros) son criaturas a quienes todo lo que requieren demora un instante… sí querídas, aunque no lo reconozcamos ya están inmersos en la sociedad y carecen, entre otras cosas de paciencia y dedicación para temas que no les interese en demasía.
Entonces nosotras, fuera de esta vorágine….o sea como mujer sensible y pensante, ¿tenemos lugar o alguien que nos contenga y se preocupe/ocupe de nosotras? ¿Nos interesa tener ese lado? ¿Lo extrañamos?
Yo tengo mi respuesta…. ¿Y ustedes?

Próximamente: “Networking y Multitasking”

jueves, 18 de marzo de 2010

HACER LA DIFERENCIA



El distraído tropezó con ella.

El violento la utilizó como proyectil.

El emprendedor construyó con ella.

El campesino, cansado, la utilizó de asiento.

Para los niños fue un juguete.

Drummond la poetizó.

David mató la Goliat.

Y Miguel Ángel le sacó la más bella escultura.

En todos estos casos, la diferencia no estuvo en la piedra,
sino en el hombre.

No existe piedra en tu camino que no puedas aprovechar
para tu propio crecimiento.