jueves, 5 de mayo de 2011

AVISO CLASIFICADO


A partir de la charla con una estimadíiiiisima compañera de trabajo, me quedé pensando en cómo redactaría hoy un aviso clasificado para ocupar mi puesto de trabajo. El tema da para mucho, lo sé, por eso las/os invito a ver mi punto de vista (muy objetivo, por cierto) y a que comenten qué agregarían y/o modificarían desde su punto de vista y experiencia.

SE REQUIERE:
.Sexo: indistinto, no tendrá tiempo y/o ganas de ejercitarlo; pero con bolas de plomo, las de cristal se rompen pronto.
.Estado Civil: no importa, poco la verán en su casa; la oficina se convertirá en su primer hogar.
.Bruja, si también es adivina, mejor (no excluyente)
.Lectura veloz, pero no libre interpretación.
.Proclive al autoaislamiento como consecuencia del multitasking.
.Con conocimientos contables para ejecutar oportunamente sistemas de autocontrol por tiempo indeterminado ante situaciones inimaginables.
.Conocimientos en ceremonial, protocolo y organización de eventos para la eventual atención de quienes presumen ser personalidades y/o miembros de la realeza tercermundista.
.Sentido común (a veces mejor no tenerlo).
.Buen gusto (siempre).
.Paciencia (toda y más también).
.Excelente presencia (impecable, al final de la jornada será un despojo) y trato (cordial, el mejor, aunque habitualmente no sea correspondido).
.Discreción y reserva (ni hablar...).
SE OFRECE:
.Horario: ¿cuántas horas necesita para dormir?
.Remuneración: a conversar.
.Cobertura médica: recalculando...
.Poliza contra todo riesgo psicológico-social provocado por un cliente o compañero de trabajo inimputable: en proyecto.
.Viáticos: 2 escobas por año.
.Lugar de Trabajo: acáaaaaaaaaa.
.Silla a ocupar: esssssssssssssssta.

sábado, 5 de febrero de 2011

¡SE ME ROMPIÓ EL SECADOR!


Sí, luego de muchos años de servicio en el hogar, el pobre secador de pisos quedó como si hubiera pisado una mina en Kuwait....ya había cumplido su ciclo (bastante extenso, por cierto), con decir que hasta el palo (de madera, ex-escoba supongo) también declaraba mayoría de edad.
El caso es que fui a hacer la compra de perfumería/limpieza a un local de una cadena conocida y me acordé que tenía que reponer este elemento. Elegí uno y ya que estaba también elegí un mango nuevo, el evento lo ameritaba, entonces tuve el reflejo de elegir un mango color blanco porque me parecía diferente, lindo.. qué se yo! esas cosas del momento. Salí del local con mis bolsas y el palo en una mano, obviamente, porque no es “plegable”,
hasta ahora nada que llame la atención, salvo que cuando llego a la esquina, mientras estoy esperando que el semáforo me dé paso para cruzar la avenida, un señor muy correcto me mira y pregunta: - señora, ¿necesita que la ayude a cruzar?. Sorprendida por tal gesto, le agradecí al caballero con una sonrisa y me encaminé hacia la parada de colectivo rumbo a mi casa.
Allí fue cuando el segundo hecho hizo que meditara que estaba emitiendo un mensaje inconsciente. Una señora, que como yo estaba esperando, me dijo: -¿quiere que le avise cuando llegue el colectivo para que pueda subir? Nuevamente, con una sonrisa, le agradecí a la mujer su preocupación y mi neurona boba tocó el portero eléctrico. Sí, la gente creía que ¡¡¡era una ciega!!!!
Yo, que he visto muchas veces personas no videntes caminando, sé que el bastón que utilizan es notablemente más delgado que el palo de un secador, por lo que a pesar de las evidencias me costó entender el palo que llevaba en mi mano pueda ser un bastón.
Desde aquí quiero hacerles llegar mi más sincero y sentido agradecimiento a esta dos personas que de manera desinteresada y absolutamente solidaria, quisieron ayudarme aunque no fuera necesario.
Lo que rescato son dos cosas: 1- nunca sabemos quién nos tenderá una mano cuando lo necesitemos, podemos sorprendernos; 2- nunca, repito nunca, compren un palo para un elemento de limpieza ¡blanco!

lunes, 24 de enero de 2011

MÁS RESPETO...CHE!!!


Invitada por mis padres y mi hermana (va mi agradecimiento) fui a ver a Antonio Gasalla en “Más respeto que soy tu madre”.
Al finalizar, como la gran mayoría, me puse de pie en el momento en el que Gasalla queda solo y agradece muy cálidamente a todos, también saludó en particular a figuras que estaban presentes en la platea. Durante este instante, entre los aplausos, llego a escuchar un grito tipo “cancha” que decía algo así como: - sentate, che!!!. A los pocos segundos ya un poco más fuerte fue un: - no entedés??? te sentás??!! (algo más que imperativo). Ahí es donde giro suavemente mi cintura, miro hacia atrás y veo a dos elefantes marinos (hembra y macho) con cara de culo, únicos sentados, que me repitieron lo que dije anteriormente ya en tono amenazante (ella en particular). En un mix de sorpresa-confusión-educación respondí con tono amable que podían ponerse de pie si lo deseaban, y volví a mirar al frente.
Fue entonces cuando en un segundo comencé a sentir toda la adrenalina que puede provocar mirar simultáneamente “El transportador”- “Rápido y furioso”- “La Supremacía Bourne”. Esto fue cuando mis ojos miraron súbitamente el techo del teatro al recibir un fuerte tirón de pelo por la espalda. Sí!... aunque les resulte increíble encontré una mamut viva, enojada y no sé si en celo (¡menos mal que no tenía hambre también!).
Conteniendo todo impulso primitivo, salvaje y fuera de lugar la miré a los ojos y en tono monocorde le dije: - No vuelva a ponerme una mano encima, señora. No vuelva a tocarme.
Por supuesto que esto no le bastó, ya que cuando salíamos al pasar junto a ella y otra ejemplar de su misma especie dijeron varias cosas intentando llamar nuevamente la atención.
A partir de semejante expriencia lamentable, no voy a reparar en haber tenido la oportunidad de estar frente a una especie ya extinta. La próxima vez que que vaya a cualquier evento o sitio público voy a poner especial atención y asegurarme que esté exhibido un cartelito que en pocos lugares se ve actualmente y versa: “Prohibido el ingreso con animales”.
Ahora sí, queridas/os estusiastas de la caza, declaro oficialmente abierta la “Temporada de Mamut” y que se extinga definitivamente esta bestia en beneficio de todos los hombres y mujeres de buena voluntad que quieran habitar el mismo suelo que ¡YO! (he dicho).