lunes, 24 de enero de 2011

MÁS RESPETO...CHE!!!


Invitada por mis padres y mi hermana (va mi agradecimiento) fui a ver a Antonio Gasalla en “Más respeto que soy tu madre”.
Al finalizar, como la gran mayoría, me puse de pie en el momento en el que Gasalla queda solo y agradece muy cálidamente a todos, también saludó en particular a figuras que estaban presentes en la platea. Durante este instante, entre los aplausos, llego a escuchar un grito tipo “cancha” que decía algo así como: - sentate, che!!!. A los pocos segundos ya un poco más fuerte fue un: - no entedés??? te sentás??!! (algo más que imperativo). Ahí es donde giro suavemente mi cintura, miro hacia atrás y veo a dos elefantes marinos (hembra y macho) con cara de culo, únicos sentados, que me repitieron lo que dije anteriormente ya en tono amenazante (ella en particular). En un mix de sorpresa-confusión-educación respondí con tono amable que podían ponerse de pie si lo deseaban, y volví a mirar al frente.
Fue entonces cuando en un segundo comencé a sentir toda la adrenalina que puede provocar mirar simultáneamente “El transportador”- “Rápido y furioso”- “La Supremacía Bourne”. Esto fue cuando mis ojos miraron súbitamente el techo del teatro al recibir un fuerte tirón de pelo por la espalda. Sí!... aunque les resulte increíble encontré una mamut viva, enojada y no sé si en celo (¡menos mal que no tenía hambre también!).
Conteniendo todo impulso primitivo, salvaje y fuera de lugar la miré a los ojos y en tono monocorde le dije: - No vuelva a ponerme una mano encima, señora. No vuelva a tocarme.
Por supuesto que esto no le bastó, ya que cuando salíamos al pasar junto a ella y otra ejemplar de su misma especie dijeron varias cosas intentando llamar nuevamente la atención.
A partir de semejante expriencia lamentable, no voy a reparar en haber tenido la oportunidad de estar frente a una especie ya extinta. La próxima vez que que vaya a cualquier evento o sitio público voy a poner especial atención y asegurarme que esté exhibido un cartelito que en pocos lugares se ve actualmente y versa: “Prohibido el ingreso con animales”.
Ahora sí, queridas/os estusiastas de la caza, declaro oficialmente abierta la “Temporada de Mamut” y que se extinga definitivamente esta bestia en beneficio de todos los hombres y mujeres de buena voluntad que quieran habitar el mismo suelo que ¡YO! (he dicho).

martes, 12 de octubre de 2010

¿SÍNDROME O PATOLOGÍA?


Ésta es la pregunta que planteo a partir del ejmplo de individuo que presento hoy: el “homo fugus rápidus” también conocido como “hombre en fuga”.

Esta clase de individuos son de apariencia normal, con carácter muy agradable, empáticos, perfectos anfitriones, pero que llegado cierto momento… “DESAPARECEN”. Sí, es así de sencillo, ya no responde a llamados o emails. Algunas afortunadas pueden tener noticias del sujeto justo cuando se estaban recuperando de tantos interrogantes sin respuestas, charlas desesperadas con amigas en busca de una contención y opiniones/consejos sanadores, kilos de chocolate/helado consumidos, horas de peluquería y shopping en vano… Por lo general el discurso para justificar semejante acto digno de David Copperfield es: _ Me di cuenta de que sos una gran mujer, divina, tierna, podría decirse que casi ideal (… y se me presentaba a la Madre Teresa) , y yo no te me merezco, porque en este momento de mi vida…, bla, bla, bla.

En ese momento puede ser que experiementemos sensaciones diversas como:
a. Pensar que somos protagonistas de una tragi-comedia reality con cámara oculta.
b. Vomitar de manera desenfrenada y patética nuestra histeria por lo padecido.
c. Escuchar pasivamente todo el speach, con un notable instinto masoquista, decirle que lo entendemos y dar vuelta una hoja más de nuestro cuaderno de vida.

Finalmente lo que sí puedo afirmar mis queridas ingenuas es que estos hombres no son conscientes en ningún momento de lo que hacen, dicen o provocan, así van por la vida felizmente, y lo que no deben olvidar: “NO CAMBIAN JAMÁS”… ¿quedó claro?

martes, 5 de octubre de 2010

MOSQUITA MUERTA


En mi verborragia por canalizar ira comencé a buscar las diferentes acepciones para esta expresión. Finalmente me quedo con un mix que hice con un post del blog Idómita, quedando algo así como:
“Dícese de aquella individua que aparentemente es inofensiva, que no destaca ni por su belleza ni por su talento, pero que detrás de esta pantalla genera el escenario perfecto para concretar sus planes”.
A esto agrego en este caso en particular, insulsa, egocéntrica, con tono monocorde, desubicada, desorientada, esbelta, bien casada y no sé aún por qué m... trabaja cuando aparentemente no lo necesita.
Sí mis queridas seguidoras, algunas de ustedes posiblemente ya sepan de quién hablo y no tardarán en decir: -Vero, no te parece que sos muy dura?, -Verooo! Pero si es re tranqui, por qué decís eso?.
Debo convivir durante 10 ½ horas en la oficina, (definido por mi como “Mi Primer Hogar”), me pagan por atender personal/telefónicamente de manera cordial y educada, función que muchísimas veces se convierte en servil y denigrante, la gente está cada vez más nerviosa, ansiosa y maleducada (no con los altos mandos, por supuesto).
Declaro que en la convivencia soy de las que puedo tener diferencias con alguien sin que ello vaya en desmedro de las labores, que traducido sería: -me podés caer muy mal, podemos no estar de acuerdo en muchas cosas , pero jamás te voy a joder en el laburo, ¿ok?. Aclaro esto porque soy de las que piensan que cuando alguien trabaja es porque lo necesita económicamente o vocacionalmente y no estoy de acuerdo con que alguien ocupe un puesto/cargo sin cumplir con alguna de las condiciones. (¡ni hablar si hilamos fino!)
A esta altura mis nervios calmaron y como se imaginarán la mosquita es alguien con quien convivo desde hace un par de meses y cumple perfectamente con el perfil definido.
Estimadas bloggeras, gracias por su contención, las quiero! Sé que en sus entornos alguna vez habrán tenido que usar la vieja y querida “palmeta” (se me cayó el calendario) para sacarse de encima a este insecto indeseable. ¿me equivoco?, mmmhhhh... ustedes dirán.